TASS employee Compliance

TASS Departamento de Cumplimiento

Porque nos sometemos a las reglas: El Cumplimiento de TASS

En el mercado financiero mundial, el cumplimiento normativo cada vez es más importante. Nuestra labor diaria, nuestra interacción entre nosotros mismos y con nuestros clientes y colaboradores están reguladas por directrices de obligado cumplimiento, que marcan el comportamiento ético y legal tanto del personal como de la alta dirección. La Oficina de Cumplimiento asesora, forma y apoya a todos los empleados en la prestación de los servicios, para prevenir cualquier incumplimiento de la ley y el consecuente perjuicio para la reputación de nuestra empresas.

Integridad y transparencia

Para justificar la confianza depositada por clientes y empleados en nosotros, la integridad y la transparencia tienen la máxima prioridad en el desarrollo del trabajo cotidiano. Unas normas y directrices claras obligan a nuestros empleados a comportarse de una forma que cumpla todos los requisitos legales y de supervisión.

Importancia de nuestra Política interna sobre Conflictos de intereses

La confianza de nuestros clientes y nuestros operadores es la base de nuestra actividad de intermediación, siendo crucial evitar cualquier conflictos de interes. Por ello damos especial importancia a un comportamiento profesional y justo de todos nuestros operadores. Existe un reglamento interno diseñado por la dirección de la compañía, el cual es difundido a todos los empleados por escrito, con cursos regulares de formación, para evitar cualquier conflicto en la operativa diaria, siendo la base el cumplimientos de la normativa establecida por el regulador y el de la propia compañía.

Politica contra el blanqueo de capitales

Nuestro personal ha sido informado de las normas legales e internas para evitar el blanqueo de dinero y evitar la financiación del terrorismo. Al principio de toda relación comercial analizamos a los nuevos clientes según el ‹principio de Know-Your-Customer› y son clasificados según lo establecido en la directiva sobre mercados para instrumentos financieros (MiFID) como ‹cliente adecuado› o como ‹Clientes profesionales›.